Por qué fracasa la Lactancia Materna.

Si la OMS (Organización Mundial de la Salud) no se cansa de decir que no hay mejor forma de alimentar a un bebé que con la leche materna a demanda, en exclusiva hasta los seis meses y con alimentación complementaria hasta los dos años. ¿Por qué fracasa la Lactancia Materna en tantas ocasiones?

Respetable es no querer dar el pecho a tu hijo, pero ¿por qué tantas mujeres quieren dar el pecho y no lo consiguen?

Pongo sobre la mesa algunas de las razones por las que muchas mujeres fracasan en sus lactancias.

Motivos que llevan al fracaso a la Lactancia Materna

Falta de referentes

Para el niño, la Lactancia es un proceso instintivo, no hay más que observar al bebé en las dos primeras horas tras su nacimiento, es cuando se produce el agarre espontaneo.

Sin embargo para la madre es algo cultural.

Generalmente las madres que deciden no dar el pecho o que fracasan en su lactancia son mujeres que no han visto a familiares o conocidos dando el pecho.

Por lo tanto, simplemente no saben, no sale de ellas hacerlo.

Por el contrario si que tienen muy presente cómo dar biberón. Se ve fácilmente en la forma en la que colocan a su bebé al pecho; con la barriga hacia arriba. Lo que han visto en su entorno.

Además, muchas de esas madres no tienen ayuda puesto que sus madres no han dado de mamar a ellas.

Cultura del biberón

Las madres de los 70s y 80s pertenecen claramente a la cultura del biberón.

Intereses de grandes empresas se encargaron de divulgar que la leche de fórmula era mejor que la leche materna.

Hicieron que, sobre todo en los 70s, ni se planteara que los recién nacidos tomaran leche materna y pasaban directamente al biberón.

Esto fue superado cuando se obligó a estas empresas a admitir que lo mejor es la leche de la madre.

Por otro lado es muy difícil ver en imágenes, películas, libros a madres dando el pecho, no así el biberón.

Y por último, está mal visto dar el pecho en público, se ve como algo sucio y sexual.

No ocurre lo mismo con el biberón, que se pinta como algo idílico.

Sociedad patriarcal y sexualizada

Los pechos son para lucir escote, uso y disfrute de quien los ve y algo exclusivamente sexual.

Pero no.

La especie humana, al igual que hembras de otras muchas especies, tenemos los pechos para alimentar a nuestras crías. Esa es su función principal.

Nos rodea una hipocresía absoluta al admitir imágenes de pechos y no pasa nada y no tolerar a una madre amamantando a su hijo.

Protocolos hospitalarios desfasados

Embarazo, parto y lactancia van de la mano. Es decir, cuando una lactancia fracasa, debemos preguntarnos cómo fue el embarazo y el parto.

Y por desgracia, aun a día de hoy, los partos son demasiado instrumentalizados. Y estos instrumentos interfieren en la lactancia ya que inhiben los reflejos del bebé.

Forceps, cesáreas que mantienen a madre e hijo separados durante horas, nidos, incubadoras con restricción a los padres, primeros contactos con profesionales no formados…

Todos estos protocolos hay que llevarlos a cabo solo cuando sean estrictamente necesarios.

Es importante que el bebé nazca de la forma más natural posible

Profesionales sanitarios desinformados

Los médicos y enfermeros no tienen en su formación conceptos básicos de lactancia materna.

Por lo que no saben desenvolverse en ese tema ante problemas, preguntas o temores de madres que quieren dar el pecho a sus hijos.

Y ante la duda, para curarse en salud, lo primero que hacen es desaconsejar la lactancia.

Esa poca confianza en la madre y en la lactancia en sí, en momentos muy críticos en los que la mujer se puede sentir vulnerable y temerosa, hace que la falsa información y los mitos proliferen.

Poca información y errónea

Justo lo que vengo diciendo.

Eso hace que haya mitos sobre la lactancia materna muy arraigados y que nada tienen que ver con la realidad.

Las mujeres en ese momento tan crítico, confiamos ciegamente en médicos y personal sanitario. Pero por su falta de formación, y en algunos casos de interés, son fuentes poco fiables.

O bien nos apoyamos en historias personales de otras lactancias fracasadas. Y estas no son más que eso, vivencias de otras personas.

Falta de confianza

Tanto en nosotras mismas como en nuestros bebés, pensamos que no seremos capaces.

Es curioso que cuando se le pregunta a una embarazada-¿vas a dar el pecho?, la respuesta sea-«si puedo, sí». Claro que se puede, es un proceso natural, esa duda no se debería platear.

Se infantiliza a las madres, es como si no fuéramos capaces a hacer nada y la lactancia entra dentro de ello.

Todo ello unido a la situación de agotamiento tras parir, hace que no nos queden fuerzas para luchar.

Falta de apoyo

En un momento en el que somos muy vulnerables.

Empezando por el padre que veces no ayuda porque cree que solo es cosa de la madre (él no tiene pechos). Entonces se le ocurre la tremenda idea de que podría ayudar si el niño tomara biberón.

No se le ocurre pensar que puede ayudarnos haciendo otras cosas; tareas de la casa, demás hijos, compra…

Seguimos con los familiares y entorno próximo. Muchas veces no es que quieran ayudar, es que se meten tanto que en muchas ocasiones son los verdaderos responsables de que la lactancia ni se inicie.

Las críticas a la lactancia materna son muchas, se concibe como si fuera un capricho o una moda y se le da poco valor.

Pero no nos olvidemos que es algo natural, lo que debería primar por encima de todo y de valor incuestionable e incalculable.

En países en vías de desarrollo dar el pecho es la diferencia entre vivir y no vivir.

Cuál es la labor de las Asesoras de Lactancia Materna en el fracaso de las lactancias

Después de leer todo esto, la verdad es que puedes pensar que no lo tenemos fácil y es cierto.

De forma muy concisa:

  • dar información verdadera y fiable.
  • ofrecer apoyo a madre y entorno.
  • aumentar confianza de la madre en si misma y en su bebé.
  • resolver todas las dudas, problemas y temores que puedan surgir.

¿Estás de acuerdo con estas razones que pueden llevar al fracaso de la Lactancia? ¿Añadirías algún otro motivo? ¿Por qué fracasó tu Lactancia Materna? ¿Cómo conseguiste mantenerla contra viento marea y «metomentodo varios»?

Déjame un comentario y charlamos sobre el tema.

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